sábado, 6 de noviembre de 2010

AUTONOMÏA


Poder andar, correr, hablar, movernos y hacer las cosas por nosotros mismos, el simple hecho de poder coger algo, comer o vestirnos por nosotros mismos es un lujo que algunos no pueden permitirse.

Y si, todos sabemos la teoría, sabemos que todos no tenemos las mismas oportunidades, pero hasta que no lo vemos, y lo palpamos no sabemos ciertamente lo que es.

Es duro, ver cómo una persona no puede valerse por sí misma, y cómo vive un día tras otro del sillón a la cama con la única distracción de la televisión siendo consciente de ello, de todo lo que no puede hacer, de todo lo que hacía y en un segundo, no tiene autonomía ni para su aseo dependiendo siempre de otro cuerpo.

Viendo cosas como estas cada día te das cuenta de la suerte que tienes de tener autonomía e independencia, y puedes valorar la simple acción de escribir estas letras.

2 comentarios:

Fran Corrales dijo...

Tienes razón, en esa situación hay que ser muy fuerte mentalmente. Y pensar que a veces nos quejamos por pequeñeces y estamos tristes, sin valorar lo mucho que tenemos...

Stanley Kowalski dijo...

Es que no lo valoramos, porque lo tenemos. Ahora si tenemos la mala suerte de perder esa autonomía, es terrible; pues nunca se te pasa por la cabeza que le puede pasar a cualquiera.

BESOTES HERMOSA Y BUEN FINDE!