viernes, 10 de septiembre de 2010


Tal vez agotamiento, falta de sueño, presión, una preocupación constante y de repente sube un escalofrío y es una sensación indescriptible, se mezcla el miedo con la desesperación y lo único que sabes es que no eres tú, que te vienen mil cosas a la cabeza y sólo quieres que acabe.

Te vuelves a levantar cada noche con esa pesadilla en la cabeza, con las constantes preguntas, con lo que viviste y dejaste de vivir.

¿Cuándo acabará el miedo?