lunes, 24 de mayo de 2010

El lenguaje de la vida

"A lo largo de nuestra vida, inevitablemente pasamos gran parte de nuestro tiempo interactuando con los demás. Realmente durante este tiempo la calidad de nuestra vida depende de nuestra capacidad de comunicarnos, de transmitir nuestro mensaje a los demás, independientemente de cual sea el mensaje que queramos transmitir y del entorno en el que estemos transmitiendo dicho mensaje. La calidad de nuestra vida depende de nuestra capacidad de relacionarnos.
Fíjate, todos tenemos cinco sentidos, ¿no? Bueno, pues, ¿y si te digo que dependiendo de nuestra vida hemos ido perdiendo parte del contacto con esos sentidos y que utilizamos algunos determinados cómo principales? Piensa en que hay personas que cuando te hablan se acercan mucho a ti , incluso te tocan. Esto te puede agradar o incluso hacerte sentir incomodidad. Esas personas si les prestamos atención a su manera de hablar, hablan de sensaciones, de emociones, perciben la vida especialmente por la afectividad, la emotividad. Son, o los vamos a calificar para ser más correctos, cinestésicos. Si te describen el día te hablaran de su calidez; hay otras personas que generalmente llevan gafas, que hablan rápidamente y te describen el mundo de sus ojos, hablan y piensan en imágenes. Si te describen el día te hablaran de su brillo. Imagínate un visual describiendo su mundo a un cinestésico, o un cinestésico intentando trasmitir sus sensaciones a un visual. Si fueran pareja posiblemente discutirían porque el cinestésico le parecería un pulpo o un pesado al visual, y luego viene el auditivo el que habla del tono del día y se despierta alucinado por el trino de los pájaros. El auditivo, el que se siente amado sólo escuchando la palabra te quiero. Y tú, imagínate, cinestésico perdido, le tocas, le acaricias y no citas la palabra, no le dices te quiero, se te va. ¿Lo ves ahora? O el que odia los olores,o el olfativo que habla de los aromas del día al despertarse. El aroma a café le evoca recuerdos y alucina con el olor a tierra mojada de los días de lluvia. Pues así es nuestra vida. Discutimos porque nos ofende una palabra con un tono más alto que otro, dejamos de acariciar a la gente para no parecer pesados, necesitamos que nos digan "te quiero" cuando realmente nos lo intentan trasmitir todos los días. Mirar la vida, cuántos problemas con amigos, con jefes y compañeros de trabajo, cuántas parejas rotas e hijos que se sienten incomprendidos, cuántos acuerdos económicos sin cerrar sólo por percibir el mundo con los diferentes sentidos. Sí, dirás, pero todos somos todo. Recuerda: cada uno utiliza más un sentido, o unos sentidos determinados. Sé inteligente, escucha mejor y siendo más consciente a tus interlocutores, a tu pareja , a tus hijos, a tus jefes, a tus compañeros despierta tus sentidos. Si te abrazan o te tocan, abraza o toca. Si te sonríen, sonríe. Si un persona es olfativa, regálale un buen perfume, si es visual un buen libro, si es cinestésica un buen abrazo. Sólo eso. Escucha mejor y habla el idioma de cada uno. Analiza el lenguaje de cada uno y utiliza su mismo lenguaje para entenderle mejor".