viernes, 5 de junio de 2009

LA MENTIRA


¿Cómo saber cuando alguien dice la verdad? Todos nos dejamos llevar por las señales generalmente extendidas por la sociedad que creemos que denotan el engaño, pero sin embargo, hay mucha gente que sabe perfectamente cuáles son esas señales y puede evitarlas, haciéndote creer que dice la verdad, de hecho, hay perfectos mentirosos.
Y mi experiencia me ha demostrado que nunca se acaba de conocer a una persona y aunque creas conocer muy bien a esa persona, siempre te puede engañar. Si no puedes decir la verdad por si duele; maquíllala un poquito, pero no mientas, porque siempre se acaba descubriendo y más vale una verdad a tiempo que un engaño a destiempo.

La búsqueda de indicios de engaño describe muchas investigaciones. Hace 3000 años, los chinos decidían sobre la honestidad del testigo haciéndole masticar polvos de arroz para, posteriormente, escupirlos. Si el polvo de arroz expulsado estaba seco, quedaba probado que el testigo había mentido. Si lo escupía húmedo, se entendía que había dicho la verdad.
Los antiguos bretones hacían masticar una rebanada de pan seco y queso. Si el testigo se lo podía tragar era prueba de que decía la verdad. Si el testigo tenía problema de deglución es que mentía.
Por otro lado, los israelitas sometían a sus sospechosos al llamado "juicio de Dios", que consistía en tocar una barra de hierro al rojo vivo con la punta de la lengua. Si el testigo se quemaba era prueba de que mentía, si su lengua aparecía sin daño es que decía la verdad.
En la base de todos estos procedimientos se encuentra la misma lógica; cuando un testigo miente, el miedo a ser descubierto, provocaba que las glándulas salivales redujeran su actividad.

3 comentarios:

Rinko dijo...

El gran error de estas pruebas es la negativa a reconocer el uso de la imaginación. Me explico, para mentir sin piedad, sin señales, sin remordimientos y sin ningún síntoma, hay que creerse uno mismo lo que está diciendo, para esto simplemente ensayamos 1 segundo antes la frase a decir et voilá...Sales de tu mente para entrar disfrazado, no se si me entiendes,,,,muajajaja

Anika dijo...

jajajaja, no enseñes a la gente a mentir hombre de Dios!
El gran error de estas pruebas es que se basaban en una lógica que es falsa, lo de la salivación no es cierto.
Y aparte, en lo que tú dices tienes razón también, pero del propio miedo se delataban ellos solos.

Stanley Kowalski dijo...

Estoy totalmente de acuerdo con Rinko. Primero hay que creersela, luego podés engañar a cualquiera. Un pequeño riesgo: Te transformás en mitómano!!


BESOTES BONITA Y BUEN FINDE