jueves, 14 de agosto de 2008

El puzzle no encaja

No me daba cuenta de que no valorabas el sabor de una conversación
de que no sabías observar una llama cuando se enciende,
de que no quieres apreciar la letra de una canción.

Para tí no decían nada mis palabras,
ni mis sentimientos,
no te hablaba el hecho de intentar amoldarme a tí.
Para mí dice más una promesa o un acto de confianza, que pienses en mí esta noche al acostarte o que me dediques esa canción. Para tí, sin embargo, dicen más las noches vacías de eterna locura mundana.
Sí, somos insignificantes y la vida es demasiado breve como para desperdiciarla abogando pensamientos sobre alguien que no te demuestra nada.

5 comentarios:

CARLOS dijo...

No hay nada peor que la incomprensión, de los sentimientos de uno mismo por alguien que dice estar muy cerca o que debiera estarlo. Es casi una exigencial sentimental, sentirse comprendido por quien dice quererte de algún modo, que comprenda tu manera propia de sentirlo todo, que entienda los silencios y que no responda a las preguntaws retóricas incluso porque las comparte, porque las extiende en su propio pensamiento, haciéndolas íntimas y suyas también. Esa comunión de dos, es tan sutil y difícil que sólo a veces se da pero es tan imperceptible que tampoco podemos darnos cuenta de que nos la dieron.... Escribes de madrugada? Cuánto silencio, cuánta reflexión, qué envidia de tranquilidad para la concentración... Un saludo fidelísimo!

Anika dijo...

Jajaja, sí, escribo de madrugada, soy nocturna, y cuando más me inspiro es de madrugada, me cuesta dormirme a horas normales,si no tengo un horario.
Me encanta como escribes, has captado exactamente lo que quería decir.
Sí, alguien que dice quererte de algún modo, pero lo cierto es que sólo se quiere a sí mismo.

CARLOS dijo...

Pues nadie tiene la obligación de querer a otro...

Anika dijo...

Efectivamente, nadie tiene la obligación de querer a otra persona, así que, no hagas creer lo que no es. XD

CARLOS dijo...

Lo que no es...