domingo, 15 de junio de 2008

LA CASITA DE CHOCOLATE.


Me negaba a ver la casita de mi hermano porque cuando la viese sabría que era realidad que se acercaba el día de su marcha de mi lado, mientras no la viera, parecía como si la casa no existiera, mi cuñada se enfadaba conmigo y me decía; "tengo una habitación para tí en la casa y todo".

Ayer llegó el día de enfrentarme a la realidad con una pequeña cenita en casa de mi hermano, 5 plantas de casa en un sitio tranquilito a medio urbanizar, una casa preciosa, la verdad, donde tendré mi cuartito y todo, y una terracita para ver las estrellas.